Bottle Drift #1: Tus palabras arden dentro de mi.

Posted: jueves, 19 de marzo de 2026 by La voz que clama en el desierto in
0

 Han pasado 5,061 días desde la ultima vez que publique en este espacio. Muchas cosas han cambiado, el mundo ha cambiado drásticamente. La mañana de hoy, sin lugar a dudas, Dios puso en mi corazón revisar este espacio y fue una gran sorpresa saber que en este mes de marzo tanta gente de tantos lugares estaba leyendo mis entradas. Y es que cada uno de las publicaciones a lo largo de los años son lo mas cercano a una botella a la deriva con un mensaje adentro....o como lo dirían en ingles: bottle drift. Y es exactamente lo que cada una de estas notas es, un mensaje a la deriva, o por lo menos eso es lo que había pensado. Creo que es hora de enviar una botella a la deriva.

Jeremías fue un profeta interesante, sin profundizar en su historia, de su libro podemos decir que era un hombre de profundos contrastes. Vemos a alguien con una relación tremendamente intima con Dios. Un profeta que abre su libro con uno de los versículos mas famosos entre los Cristianos:

Jeremías 1:5-8: Antes de que te formase en el vientre te conocí, y antes de que nacieses te santifique, te di por profeta a las naciones. Y yo dije: Ah! Señor Jehová! he aquí, no se hablar, porque soy niño. Y me dijo Jehová: No digas, soy un niño; porque a todo lo que te envíe iras tú, y dirás todo lo que te mande. No temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dice Jehová.

Y es que sin lugar a dudas cuando leemos los primeros 19 capitulo del libro, Dios mando y Jeremías fue fiel pero llego a mostrar repudio por su propia vida, por el destino que Dios le había entregado. Es en el capitulo 20 donde el profeta muestra su rostro humano. Jeremías estaba cansado de ser un mensajero de muerte y destrucción. Pasa de ser un hombre que escucha al padre decir "Te bendije y te ame desde el primer momento que te vi, dentro del vientre de tu madre" a un:

Jeremías 20:17-18: Porque no me mató en el vientre, y mi madre me hubiera sido mi sepulcro, y su vientre embarazado para siempre. ¿Para que salí del vientre? ¿para ver trabajo y dolor, y que mis días se gastasen en afrenta?

Estas palabras suenan mucho mas pesadas en el parafraseo de Eugene Peterson en su biblia El Mensaje, y pondré por acá alguna cita. Pero quiero preguntarte, en estos tiempos de incertidumbre, de caos y confusión, ¿Que tanto te identificas con el contraste de Jeremías?

No hemos fracasado al sentirnos así, es creo yo, perfectamente natural experimentar profundos valles en nuestra vida porque es ahí donde realmente podemos conocer verdaderamente a nuestro Dios. Incluso cuando nos sentimos, literalmente como un bottle drift...flotando a la deriva, sin un norte, con un cielo sin estrellas que nos permita ubicarnos. Donde nuestro compas se percibe roto y el astrolabio no funciona. Es ahí en medio de la incertidumbre donde encontramos verdaderamente a Dios, en esa soledad, en ese fuego.  

Dios sabia que Jeremías iba a maldecir su existencia. En el parafraseo de El Mensaje leemos: "Antes de darte forma en el vientre ya lo conocía todo sobre ti" Él ya lo conocía todo, este momento ya lo había visto y aun así lo amo, aun así lo santifico y lo bendijo.

Porque al final del día una vez que nos subimos a este barco, a ese barco no hay vuelta atrás, no podemos quedarnos callados y es en ese mismo capitulo 20 que Jeremías lo expresa: "Aunque diga: No habrán mas mensajes de Dios que vengan de mi! Las palabras son como un fuego en mi vientre, algo que me quema los huesos. Estoy agotado de intentar contenerlas, ya no puedo contenerlas mas!"

Pero...¿Recupera Jeremías su convicción? ¿Es posible recuperar nuestra convicción cuando el cielo esta vacío y el compas gira sin control? 

Jeremías continuo empujando, dejo de luchar contra la naturaleza divina que Dios le había entregado, decidió dejarse llevar por su mano, al mejor estilo de la pluma al final de la película de Forrest Gump, y logro llegar a esa esta de restauración, en el capitulo 31: Donde se fundamente la visión de un nuevo pacto, de Esperanza de futuro. Jesus no exagero cuando con su ejemplo mostró que era necesario destruir nuestra naturaleza humana para crear las condiciones de poder resucitar a su imagen y semejanza.

Y este es mi bottle drift de este día. 


La voz que clama en el desierto