Un paréntesis intelectual: La fortaleza de las instituciones publicas y la credibilidad de la Política Gubernamental
Posted: sábado, 2 de octubre de 2010 by La voz que clama en el desierto inAlgo que escribí para el blog de Política Stereo El Salvador:
Un tema que siempre ha sido foco de debate (y lo seguirá siendo) es aquel que gira alrededor del desarrollo Económico de un país, ¿Por que razón? bueno pues creería que ha todos nos preocupa el llevar el pan a la mesa y mejor aun si se puede llevar mas pan a la mesa, a demás de todas las externalidades que del desarrollo económico se derivan.
Hay una gran diversidad de opiniones sobre cual es el elemento principal de dicho desarrollo económico y creería que existe cierta unanimidad en que la educación es un pilar fundamental de este, no pongo en tela de juicio el potencial que el capital humano tiene para sacar adelante un país pero me surgen dudas sobre que se necesita para hacer de una reforma educativa o del desarrollo de capital humano una política sostenible en El Salvador.
Es acá donde encuentro que las instituciones publicas juegan un rol muy importante en el desarrollo económico de un país, se que para aquellos que son economistas, la vision institucional como un pilar fundamental del desarrollo es muy de corte neoclasico, pero creo que no hay que negar que existe fuerte evidencia empirica de que de hecho la calidad de las instituciones tiene un aporte significativo al desarrollo de un país. Aca no nos referiremos a las instituciones en general, si no que haremos enfasis en las instituciones publicas.
Es un hecho de que existe una generalizada percepción sobre la existencia de gran corrupción en los gobiernos Centroamericanos, y eso se puede observar en el "Indice de Percepción de la Corrupción" (IPC) de Transparencia Internacional, revisando el ranking de Transparencia Internacional El Salvador se encuentra en el puesto 84 de 180 con un IPC de 3.4 (en una escala de 1 al 10, donde 1 significa que existe mucha corrupción y 10 de que existe gran transparencia, literalmente nada de corrupción) para el año 2009. Con lo anterior no estoy afirmando de que exista corrupción en El Salvador, estoy afirmando que hay una fuerte percepción en la población de falta de transparencia en las instituciones publicas de El Salvador. Y es acá donde la cuestión de la credibilidad juega un papel extremadamente importante.
El cumplimiento de una amenaza depende en gran manera de la credibilidad de dicha amenaza. El Estado Salvadoreño cuenta con muy poca credibilidad y con el tiempo esta ha venido cayendo, uno de los mas grandes ejemplos es quizá el famoso caso de la "Diego de Holguin", el hecho de que se hayan destinado tantos fondos y que no se haya terminado mina en gran manera la credibilidad de la política Gubernamental.
Por lo tanto, me atrevería a decir que, una generalizada percepción pesimista sobre la transparencia de las instituciones publicas solamente incrementa la probabilidad de insostenibilidad de las Políticas Gubernamentales y por sobre todo el no poder alcanzar los objetivos deseados. La población debe de estar convencida de que los fondos se usan para lo que se dice que se van a usar.
Dado lo anterior no tiene ningún sentido predicar grandes cambios estructurales de cualquier tipo. Una administración podría llegar con el mejor de los deseos a reformar el sistema educativo, a intervenir para mejorar las condiciones laborales, a hacer lo que ellos encuentren necesario pero su efectividad depende de la transparencia del ejecutor y de la confianza de la población...y es que la confianza de la gente depende mucho de sus expectativas sobre los frutos que dicha política gubernamental va a rendir y las expectativas al fin y al cabo dependen de su percepción sobre quien la ejecuta y la falta de confianza en el ejecutor solamente se deriva de la falta de transparencia en su accionar.
En conclusión es necesario fortalecer las instituciones, y en el caso de las instituciones publicas el iniciar con pie derecho significa que todo lo que se haga se haga de la forma mas transparente posible para que las expectativas siempre sean positivas y los resultados sean iguales o mejores a los esperados.